Oratorianetmovil Zoomtips:
TU CUERPO
1. IMAGEN
2. SONIDO
3. POSTURA
4. GESTOS
5. ADEMANES
¹ Lo que tu auditorio ve en una conferencia a distancia es tu imagen, y es lo que probablemente más recuerden tus oyentes. Por eso debes invertir tiempo en lo que verán en la pantalla. Pero lo que más te debe importar es el beneficio, el contenido y la motivación que les des, porque de eso dependerá de que sigan tus sugerencias. No cumplirías tu misión como orador si solo se acuerdan de ti pero no de lo que dijiste. ¡Cuánto más si olvidan tu marca, producto o servicio! Se lo habrás puesto en bandeja a tu competidor.
Orden
² Una ayuda para convencer y persuadir es el respeto que te ganas con un buen discurso. Pero es poco probable que tu auditorio te respete si no percibe a través de tu imagen que eres una persona ordenada, experta y confiable.
Antes de conectarte a la teleconferencia
³ Enciende tu cámara de fotos en la opción video y verifica que se te vea bien, que reflejes equilibrio y sensatez en tu manera de vestir y arreglarte (sobre todo si usas maquillaje).
⁴ Cabello, corbata, vestido, accesorios, todo debe estar en su lugar. La regla es que, cuanto más formal sea la reunión, el producto o servicio, tanto más cuidado debes poner a tu arreglo personal. No es lo mismo dirigirte a tus amigos del vecindario que a tus clientes o prospectos.
⁵ El entorno de tu imagen en la pantalla es importante. Basta con una decoración sencilla, o quizás ninguna. Entra a Google y busca "Decoración teleconferencia". En la página que se abra verás un link que dice 'imágenes'. Te dará ideas sencillas de decoración.
⁶ Apunta la fuente de iluminación desde arriba y desde los lados hacia tu rostro, no a tu espalda. En caso de iluminar la sala, verifica que la luz sea indirecta. Ninguna fuente de luz deber ser tan fuerte que opaque tu imagen.
⁷ Terminada tu verificación de los detalles, desconecta tu cámara de fotos, opción video, y conéctate a la plataforma de la teleconferencia. No debes conectarte a la plataforma de videoconferencia sin verificar la imagen, ubicación, iluminación y decoración con tu cámara de fotos.
Limpieza
⁸ Una persona ordenada se ve limpia, y la limpieza y el orden es algo que impacta, como bien lo reconocen los decoradores de interiores y remodeladores de viviendas. Sus clientes suelen quedar admirados, y exclaman de satisfacción al ver todo limpio y ordenado.
⁹ Del mismo modo, sin importar si se trata de una casa o una persona, la limpieza inspira orden, confianza y el respeto. Aunque te hayas aseado y puesto ropa nueva, si se te ve desordenado en la pantalla, también podrías parecer desaseado.
Actitud
¹⁰ La gente confunde actitud con aptitud. Son palabras emparentadas en su etimología. Ambas deben expresar cosas positivas de ti en la teleconferencia: capacidad, competencia, conocimiento y destreza para encargarte de la misión de comunicar tu idea y argumento.
¹¹ Una de las cosas más difíciles de participar eficazmente en una teleconferencia es tomar conciencia del efecto que tu presencia causa en los demás. Por eso, reflexiona en tu actitud, tu ubicación con relación a la cámara, y la iluminación del ambiente. En TheFigCo hallarás la mar de sugerencias prácticas.
¹² Si es tu primera vez, bastará con que hagas todo lo mejor que puedas. Nadie, ni siquiera Dios, puede hacer más de lo que puede. Con un esfuerzo de tu parte por quedar bien será suficiente. No podrás hacerlo mejor de lo que seas capaz de hacer en ese momento.
2. SONIDO¹³ Debes comprender que en una teleconferencia te conviertes en un transmisor audiovisual de información y motivación.
¹⁴ Por eso, para un buen desempeño, procura mejorar constantemente las siguientes cuatro cualidades básicas para producir el sonido de su voz:
Volumen
¹⁵ Aunque uses un buen micrófono, no susurres tan bajo las palabras que se te oiga con dificultad. Algunos de tus oyentes sufren de niveles bajos de visión y audición. Usan anteojos, pero no usan audífonos. Esmérate para que no se pierdan ni una sílaba de tu exposición. Habla fuertemente, aunque sin gritar.
¹⁶ No es lo mismo decir: " Tenemos que srfrtsmf" que "Tenemos que ser fuertes". Un orador competente pronuncia claramente todas las palabras y sílabas. Si desinfla su volumen al final de cada oración, tus oyentes se perderán lo más importante. TODAS tus palabras deben sonar claramente hasta el final. "Tenemos que..." no comunica nada, pero sí "Tenemos que ser fuertes". Nunca bajes el volumen al final de cada frase.
Velocidad
¹⁷ Hablar muy rápido destroza el propósito de una teleconferencia porque, al agolparse las palabras ni poder tomar apuntes, la tolerancia del oyente se va agotando, generándole malentendidos a cada rato, y lo que es peor, la información y motivación que le das con tanta prisa no le sirve para nada. Y si pagó por el acceso, se sentirá estafado.
¹⁸ Por otro lado, hablar muy lento contribuye al aburrimiento, pérdida de concentración, induce al sueño y al deseo de retirarse de la sala o apagar su cámara. El oyente prefiere pensar en otra cosa, enviar y recibir mensajes de texto, cuchichear y hasta a echar una siesta descarada, con ronquidos y todo. Esperemos que, si apaga su cámara, no olvide apagar su micrófono.
¹⁹ Una velocidad prudente es de unas 14 palabras cada 5 segundos. Conviene que grabes tus teleconferencias para autoanalizar tu promedio personal de velocidad.
²⁰ Sugiero una velocidad más lenta al mencionar puntos principales del discurso, especialmente si incluye fórmulas químicas o cualquier cita que implique números, como estadísticas y cálculos matemáticos, por mínimo que parezcan; y una velocidad más rápida al mencionar puntos secundarios, como al citar ejemplos, experiencias y anécdotas. Pero en general, siempre procura hablar 14 palabras cada 5 segundos.
Tono de voz
²¹ El tono es lo que comunica el sentimiento de tus palabras; y brota principalmente de tu actitud. Lógicamente, un tono de voz puede ser el resultado de la sinceridad o de una mera actuación teatral.
²² En esto, lo primero es reconocer la necesidad de elevar un poco el tono de voz cuando. Mantengamos presente que se trata de una comunicación a distancia. Y es por la distancia en sí, sino debido al entusiasmo. Con una voz apática es difícil captar y mantener la atención del telespectador.
²³ Muchos confunden el tono de voz con el volumen de la voz, pero no son lo mismo. El tono tiene que ver con la agudeza o gravedad de la voz, mientras que el volumen se refiere a su fuerza o potencia. Una guitarra tiene cuerdas agudas (delgadas), y graves (gruesas). Un piano tiene teclas agudas (a la derecha), y graves (a la izquierda). Algo similar ocurre con el sonido de lavoz.
²⁴ Sube un poco el tono para que tu voz se oiga más entusiasta, alegre y motivadora, pero bájalo para que suene seria o relajada. No lo bajes mucho, para no correr el peligro de que suene apática, débil o depresiva. Eso no animaría a muchos.
²⁵ Cantar será un buen ejercicio. También podrías analizar tu potencial aprendiendo a expresar tonos diferentes usando la misma frase. Por ejemplo, decir: "Que" o "Como", primero en un tono neutral, después indiferente, curioso, asombrado, riendo, molesto, rabioso, angustiado, sarcástico, llorando, etc. Nota la diferencia entre uno y otro, y toma conciencia de cómo modificas el sentimiento de cada palabra.
Pronunciación
²⁶ La pronunciación y el idioma son cualidades principales para dar un discurso. Cada idioma tiene su pronunciación, incluso un acento regional.
²⁷ Pronuncias bien o mal dependiendo del interés que pones en la manera como usas, colocas y acomodas el órgano de la voz y otras partes (glotis o cuerdas vocales, labios, lengua, dientes) y la fuerza del aire que exhalas. El aire choca con dichos obstáculos y produce las palabras.
²⁸ También depende del interés que pone en el estudio del idioma. Por ejemplo, ¿alguna vez buscaste en el DRAE cómo se debe pronunciar la "v" en español? ¿O buscaste en YouTube cómo se debe pronunciar la "d" en "usted"?
²⁹ Una buena pronunciación no solo incide directamente en la claridad del mensaje. Inspira respeto y proyecta una imagen de cultura y buena educación, madurez y aplomo, y es un excelente respaldo para convencer y persuadir.
³⁰ Postura es la manera como colocas tu cuerpo, pero también se refiere a la posición o actitud mental que asumes respecto a cualquie r asunto. Menciono ambas cosas porque van de la mano. Tu postura física no solo puede reflejar e influir en tu propia actitud, y viceversa, sino en la de tus oyentes.
³¹ En cualquier caso debes reflejar aplomo y evitar señales de falta de equilibrio.
Sentado
³² No todos asumen la misma postura cuando exponen ante un auditorio, y lo mismo se puede decir de una teleconferencia.
³³ Una conferencia no se convierte en virtual simplemente porque se transmite por una pantalla, sino porque la imagen y el sonido causan un efecto diferente a través de la pantalla. En este caso, virtual significa no real, aparente. De hecho, una teleconferencia puede ser grabada y repetida la próxima semana, lo cual no se haría en tiempo en real.
³⁴ Observa una teleconferencia de tu agrado, toma asiento frente a tu cámara y ensaya todos tus ángulos y escenarios posibles hasta dar con uno que se parezca a esa imagen y te satisfaga. Encuadra bien tu imagen teniendo en cuenta la distancia de tu cabeza y hombros con respecto al marco superior y laterales de la pantalla, procurando copiar el modelo.
³⁵ Debes hacer tus ademanes a la altura de tus hombros o del tórax dependiendo de si se visualizan bien en la pantalla.
De pie
³⁶ Ya sea que hables de pie o desde un asiento, sigue siendo imprescindible calcular la distancia entre el marco de la pantalla y tu cuerpo porque eso determina cuán grande o pequeña, lejos o cerca, se verá tu imagen.
³⁷ Aunque hables de pie, sugiero que lo hagas suficientemente cerca de la cámara como para que se distingan tus gestos y ademanes, ya que, aparte del contenido del discurso y el sonido de tu voz, tus ademanes completan tu comunicación.
³⁸ En ningún caso hagas ademanes bajo el nivel de la cintura, porque los considero débiles, ineficaces y distraen. Es mejor no hacer ningún ademán que hacerlos por debajo de la cintura.
Andando
³⁹ Tal vez prefieras hablar desplazándote de derecha a izquierda, y de adelante atrás. Pero ten en cuenta que, al desplazarte, ocurre una ilusión óptica de movimiento de tu entorno o escenario, incluso en la cámara. Si estás muy cerca del lente y agachas la cabeza, quizás la imagen crezca y parezca una cabezota; y si te mueves de derecha a izquierda a cada rato, el entorno se moverá hacia el lado opuesto, causando un efecto de péndulo que adormecerá o mareará al espectador.
⁴⁰ Sugiero no desplazarte mucho de aquí para allá, ni estar balanceándose a cada rato de adelante hacia atrás. Y en todo caso, nunca cuando incidas en aspectos muy importantes, porque es mejor que la imagen se vea lo más quieta posible desde el punto de vista del espectador, a fin de atraer la máxima atención hacia la idea, no hacia tu cuerpo.
⁴¹ Gestos y ademanes se consideran términos intercambiables, pero en Oratorianetmovil los usamos de forma distinta. Gestos para el rostro y ademanes para el resto del cuerpo.
⁴² Ojos, mirada, pestañeo, cejas, labios, mandíbula, nariz, cuello y cabeza, todo puede contribuir a hacer un gesto especial para vigorizar la comunicación. Jamás subestimes ni desaproveches el poder de un gesto en el momento apropiado.
⁴³ Los movimientos útiles de las manos de un orador se llaman ademanes. Y dije "útiles" para diferenciarlos de los "inútiles". Hay dos clases de ademanes:
Enfáticos
⁴⁴ Los ademanes enfáticos son vigorosos, enérgicos, y respaldan la convicción de lo que dices. Por ejemplo, en un escrito resaltas algunas frases con un resaltador de texto, o lo subrayas con un lapicero. Pero cuando hablas, resaltas las palabras con gestos y ademanes. Se conoce como énfasis.
⁴⁵ Uno no resaltaría absolutamente todo un escrito, porque entonces no se destacaría nada. No tendría sentido. Resaltas una o dos cosas a fin de tenerlas en cuenta. Sería suficiente. Si resaltaras todo, sería absurdo, o mejor dicho, inútil. Se perdería el énfasis y no ayudaría a destacar la idea más importante.
⁴⁶ Por eso, no te recomiendo hacer ademanes enfáticos a cada rato, o cada vez que empiezas una frase. Esos serían ademanes inútiles, como subrayar todo un escrito.
⁴⁷ Si abusas de los ademanes enfáticos, tenderán a volverse monótonos y extremadamente aburridos. Olvida eso de mantener las manos arriba permanentemente, como un maître. Te reto a que te sueltes y solo pongas énfasis a frases o palabras que realmente debas destacar, ¡no resaltes todo lo que digas! ¿Por qué hacer un ademán en cada frase o solo porque empiezas a hablar?
Descriptivos
⁴⁸ Los ademanes descriptivos son diferentes. Son muy variados y creativos. Pintan cuadros en el aire, describiendo formas, tamaños, distancias y acciones. ¡Es como si dibujaras lo que estás pensando! Expertos analizaron los movimientos de las manos y descubrieron incontables formas.
⁴⁹ Con tal variedad, siempre me ha intrigado por qué muchos oradores limitan sus ademanes a dos o tres (generalmente enfáticos) durante toda su exposición. Supongo que mitan a quienes hacen lo mismo, y creen que eso es lo que también se esperaría de ellos, un paradigma que no ayuda.
Ninguno
⁵⁰ Es mejor no hacer absolutamente ningún ademán que estar moviendo las manos por gusto. Cuando haces un ademán enfático o descriptivo, resulta más poderoso y convincente si lo haces en el momento adecuado, no a cada rato.
⁵¹ Si resaltas solo una o dos oraciones en un escrito, los ojos del lector buscarán instintivamente esa parte y concentrarán su atención en ella. Eso sí tiene sentido y capta la atención. Será suficiente. Recibirá énfasis e inducirías a reflexión. Lo mismo digo de los ademanes.
⁵² En todo caso, cuando hagas ademanes en una teleconferencia, hazlos a la altura del hombro si hablas sentado; y a la altura del tórax si expones de pie.
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